¡Oh hermoso Corcel
blanco de pelo en piel
líbrame de aqueste atraso...!
Clavad en el lejano horizonte
tu instantánea velocidad,
déjadme arriba en el monte
y vencer pueda yo mi soledad...
que allá, ella impaciente me espera
y si antes de las doce menos cuarto no estoy,
ella se irá en un carruaje de madera
y si tal; cuéntese que muerto soy...
¡No podéis reprocharme
Oh viento y cielo aliado,
también tú Oh madre Tierra,
no podéis olvidarme!
Sabéis vosotros cuánto yo he liado
para hasta ahora aquí, haber llegado
Camino fácil no he tenido,
batallas arduas y duras yo he librado
es pues cuento con mi gran soldado
Blanco Corcel de reino conocido.
Nadie, ¡Oh aliados míos!
hasta la sima aquí ha llegado
jamás en tiempo alguno,
¡oh latidos sombríos!
y cuanto enemigo hubo alli
ninguno me detuvo
ahora necesito ser más ayudado...
Recoge tus caminos ¡Oh Madre Tierra!
cambia tu sentido ¡Oh Río Amigo!
dadme tu fuerza ¡Oh, viento aliado,
que sólo el Tiempo no está conmigo...!
Hoy... tengo un nuevo enemigo
es el tiempo que no se rinde
inexorable, sigue su marcha,
sordo, mudo y ciego,
no alegre menos triste...
Por eso apelo a vosotros
aliados en el mío destino
decidme que son débiles los otros
y yo encontraré corto mi camino...
¡Tú que tienes las distancias
vislumbrame un atajo;
tú que tienes en tus senos
todas las fragancias
alienta mi esperanza...
Escrito en 1985.


1 comentario:
exelente siga regalandono todos los settimientos de tu alma para asi poder sentirlo en las nuestras
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