sábado, 9 de febrero de 2008

CACTUS

Penumbras.
y una tenue haz de luz,
una lucecita que se cuela
entre las hendiduras
para llegar
a tu corazon, al
infinito de tu alma.


Soledades.
y como gotas de agua del parnaso
golpean la dureza de
tus esperanzas
sin rendirlas ni cansarlas
jamas.


Pero cual roca inerme
inerte, en medio de la vida
no se mueve de su amor jamás
aunque sea abrazado
del desierto
rechazado de sus brazos
olvidado del manantial
de sus labios
se consolará
en las frias faldas de la noche
y de la humedad del viento
calmará su sed.

compartiré con el Cactus
mi corazón

¿Y quien pudo
olvidarte tanto
que toda una vida en amando
no vale la pena solo estarse
esperando
y digase al unísono
necesario cambiar de canto

¡ Silencio
que defiendo mis soledades
que mis penumbras son mis encantos
mis silencios y mis esperanzas
el desafío abierto del imposible
que me hace ser yo...
Seguire...esperando!







1 comentario:

dulce dijo...

Robert,
por las mismas razones tristes y dolorosamente bellas sigo esperando yo. Buen trabajo. Logras mimetizarte con el lector.

MARIAJOSE DE FATIMA