viernes, 18 de julio de 2008
NUNCA SERA LA MISMA
en un camino sinuoso de ferviente espera
y en caravana sacaron el féretro
para decir entre lágrimas un adiós
y cantar sobre la isla antes que lloviera...
Una cruz, un lazo y cientos de flores
tal vez perfume de rosas, perfumados jardínes
una corona que flota sobre sus ramales
aunque no se ven, hay ángeles y querubínes.
Y en la solas sombras la grata compañía
en la muerte hay vida como en la vida hay muerte.
del todo al uno, Un secreto me sobrecoge y al dejarte
el retorno del uno al todo sin querer un día.
Y en un juego de energías y materias
de perfecto movimiento, mirando yo las caras serias
y aún tras la muerte sigue el inanimado las cadencias
nada está perdido, aún cuando otras sean las creencias
Y cual tabloide de solo dimensiones
juegan los actores y entrenan emociones
tal vez otras digan las canciones
no importa,
sigue el coro
la estrofa
hasta que se canse
hasta que se copie
que aun en la repetición
la rotación nunca será la misma
martes, 15 de julio de 2008
CANTO LIBRE: EL PODER DE LA VERDAD
ni paz en mi alma
si como vertiente viva
no corre libre mi canto.
No habra sosiego en el lúgubre
hambre que da mi cansancio,
si no te encuentro verbo y palabra
sentado sobre la verdad...
como no hay vida si te callas
como el silencio solo tejen
oscuridades escondidas
cerca de la muerte
y yo... quiero vida
lunes, 14 de julio de 2008
RESOLVIENDO ACROSTICOS
Cuando los miedos han huido, cuando las dudas han desaparecido por que se cansaron de preguntar las convicciones, o hemos dicho que sí por que lo evidente nunca nos dará certezas, empecé a desplegar esa tarea que de lejos no parecía mía.
Y mientras en las aulas se oyen voces que desconcentran el trato de clase, en la retrospectiva veo aquellos maestros que transmitieron las verdades de fe en medio de la pesadilla que era mi vida, de afanes, de alegrías y atropellos que crecer significa. Y cuando recuerdo que la Filosofía y la Teología dan verdades tan simples como las de otras que da el saber, y que enriquecen más aún la vida; me cuestionaba en la Universidad por qué nunca la dieron allí, cuando mi humanismo mostraba sin mostrarlo su insaciable sed.

Al escuchar sus multiples descontentos, desacuerdos y desaciertos de los hoy adolescentes solo veo esos grandes tropezones que nos damos para ser el SER, solo muestran su sed.
Y perdidos estuvieron nuestros maestros que se daban trabajo para aclarar la vista de acuerdo al panorama que les hacían ver, como hoy; que tenemos en mente un panorama que vemos y es el que queremos que ellos vean.
Con todo, de acuerdo a su tiempo el mundo enseña a preocuparse por dar lo mejor para producir hoy. Y en el hoy se pierde la verdad escencial por que a veces lo escencial no se traduce en materia inmediata que calma el hambre y la sed. Y empobrecidos de esa necesidad humana y continua necesidad, van a preocuparse por el hoy y por el hoy de cada mañana, sin tener en cuenta el fin de todos los tiempos.
Y con el fin de todos los tiempos, sentado en el Convento de los Carmelitas-hace casi 20 años-, en el "San Fracisco de Paula" en Ayacucho , me siento en sus aulas con los demas amigos a escuchar las verdades que traía el Obispo, aquellas que en los claustros de la Universidad nunca se dieron.
Aquellas del Obispo no costaron dinero, tampoco probablemente producen un cuatum dinerario, aquellas no pasan tienen el peso de lo etéreo, esas palabras con peso de autoridad que hace que se cumpla "lo que has recibido gratis dadlo gratis"...y esa gracia se ha guardado en lo profundo pero tienen más valía que nada y que todo.
Y concentrados en esa valía, les mostraba ese panorama que ví, que hoy hago ver, y que a veces no ven, pero al que miran estos amigos míos, que tambien muestran sin mostrar su sed existencial mientras llegan al ser, que parecen equivocados y perdidos, que parecen no saber nada; pero que felizmente parecen por que saben mas de su mundo que nadie en el mundo. El feliz panorama de mis cuestionamientos es la felicidad de darles lo que un dia a mi, las verdades de lo escencial, de lo trascendente, del peso etéreo, y en eso nos concentramos. Entonces resuelvo el acróstico.
Para servir, servir; decía Josemaría, a quien quiero tratarlo sin títulos, empezaba el Camino dejando huella en aquéllos corazones adolescentes que nos regalan las hermosas horas de su vida, y con las que hemos de trabajar el sustento diario, no el que garantiza el hoy del mañana sino el fin de todos los tiempos; si lo veo así no será envano las clases de Juan Luis, uno de esos amigos que tampoco fallan, por que la verdad tampoco puse en practica inmediatamente lo que aprendí-hasta hoy me cuesta, pero puesto el norte nunca perdi el horizonte.
Así que con todo el resultado lo veremos más allá de sus dieciocho abriles, donde empezamos a resolver los acrósticos, cuando desempolvamos recuerdos en un viejo desvan, en alguna casona que nos recordará lo que tomamos ayer para repartirlo hoy.
viernes, 11 de julio de 2008
LA ESCRITORA FANTASMA
« El fracaso y la gloria de Confucio
Hace unos días me puse a arreglar la biblioteca (Función social de la biblioteca pública).
Desempolvaba libro tras libro mientras rumiaba “reflexiones” como: “La cultura y la salud no están siempre de acuerdo”, debido al polvo que había levantado yo en el cuarto (Humanismo y cultura y Psicología de la salud), lo que me condujo hacia el recuerdo del soneto de Quevedo (Figuras retóricas) que termina diciendo: “polvo serán, mas polvo enamorado”; y de allí, con unas pocas “ideas” más, mi mente concurrió a preguntarse si, en la época de Quevedo y aparte de las muy famosas Teresa y Sor Juana (Acercamiento a la obra literaria de Sor Juana Inés de la Cruz), o antes aún, no habría habido escritoras y poetas en lengua española.
Casi de inmediato, un segmento de libros que todavía no había limpiado se desmoronó.
Uno de ellos fue a dar más lejos que los otros, y corrí a recogerlo, porque me parecía desconocido, como que nunca antes lo hubiera tenido en las manos.
Era verdad, no lo conocía.
Se llamaba Las escritoras españolas, de Margarita Nelken, un ejemplar de 1930 de la extinta Editorial Labor de Barcelona, (Redes de mujeres: Un desafío para las tecnologías de la información y la comunicación).
Cayó abierto en la siguiente frase: “Abundan las citas que prueban el desprestigio en que sus contemporáneos tenían a las juglaresas o juglaras” (Época Medieval).
Me estremecí; alguien, algo, me estaba dando una respuesta; ponía frente a mí la fuente donde podría apagar mi sed.
Alguien, algo, ¿un fantasma? (El Fantasma Victoriano).
Habla el fantasma
Luego de advertir que no recogerá en su ensayo a “las escritoras que sólo empuñaron la pluma para disculparse de los cargos de herejía, o para rechazar el peligroso calificativo de ‘alumbradas’” (Santa Inquisición), el primer capítulo del libro de Nelsen se titula “Mientras se forma el idioma”, y asegura que las mujeres de ese momento -varias y muy creativas y cultas- escribían, por supuesto, todavía en latín.
Explica que es a partir del siglo VIII cuando la Córdoba española se convierte en la Atenas de esos tiempos, donde conviven tres civilizaciones en paz, con señalada intensidad, con sus mujeres talentosas: la árabe, la judía, la cristiana… esa Córdoba de la que la monja Roswitha, enclaustrada muy lejos, cerca del Rhin, escribe: “es la gala del mundo” (La conquista de Córdoba y de su reino).
Y que yéndonos al siglo XIII, ya podemos hablar de escritoras de códices y de juglaresas:“Conviene no confundir a las grandes damas que gustaban de presidir cortes de amor y actuar en éstas o alentar con su afición a los trovadores con las juglaresas y soldaderas que trabajaban -cual su nombre lo indica- por una soldada. Entre unas y otras existía la misma diferencia social que entre trovadores o juglares nobles y profesionales: los primeros no admitían retribución; los segundos se ganaban la vida cantando y recitando (…) Entre las mujeres que pueden ser incluidas en el grupo de trovadores las dos que más se destacaron fueron Bertanda de Forcadels y Guillermina de Sales, y vivieron, la primera, en tiempos del rey don Martín de Aragón, en Tortosa, en donde formó con sus damas un verdadero Parnaso, y la segunda, esposa de Hugo Mataplana, el Conde Trovador, a principios del siglo XIII, en el Castillo de Mataplana, convertido por ella en importantísimo centro literario”.
¡Maravilla de maravillas!; María Celeste, “La López”, Gloria, Socorro, Blanca Estela, Ylba María, y varias más, no son las primeras trovadoras; no son las primeras juglaresas, ni las últimas, con toda seguridad, aunque sus caminos sean las rutas (peligrosas algunas) de Internet, y no el Languedoc…
Envío
Querría saludarlos a todos, decirles otra vez que son ustedes los dueños de las notas, porque el valor de sus comentarios no se compara con mi simple “abrir fuego”.
Les dejo de regalo el mejor soneto del mundo, según juzgan gravemente los estudiosos; es del muchas veces nombrado Francisco de Quevedo, y seguro que alguno de ustedes tiene algo para reflexionar sobre el poema:
Amor constante más allá de la muerte
Cerrar podrá mis ojos la postrerasombra que me llevare el blanco día,y podrá desatar esta alma míahora a su afán ansioso lisonjera;
mas no desotra parte en la riberadejará la memoria en donde ardía:nadar sabe mi llama la agua fríay perder el respeto a ley severa.
Alma, a quien todo un Dios prisión ha sido,venas que humor a tanto fuego han dado,medulas que han gloriosamente ardido:
su cuerpo dejarán, no su cuidado;serán ceniza, mas tendrá sentido;polvo serán, mas polvo enamorado.
Ah, y el estudio de nuestra fantasma -Margarita Nelken- rescata a cientos de mujeres literatas, y llega hasta el siglo XIX (¡si no fuera porque tengo tan limitados espacio y tiempo les contaría más!).
Abrazos sin tiempo y sin espacio.
Mora Torres
FUENTE: http://www.monografias.com/blog/2008/07/10/la-escritora-fantasma/
lunes, 7 de julio de 2008
MITOLOGIA ESCRIBE A FRGMENTOS
MITOLOGIA HERIDA

No quiero convidarte esta cuasi interminable angustia,
no te mereces el trago amarguísimo de ver al fantasma
que en alguna dimensión tuvo vida. No te espantes mi sol,
es solo un espectro,uno más, intrascendente y banal presencia,
te lo aseguro, como que mi nombre es Mitología, lo juro.
Hey! que dicha, nos volvemos a encontrar,
es inevitable esquivar tu fulminante mirada
y sentir tu tibia e inquietante presencia;
hey! muy tarde? te propongo algo...brindemos si!
por el reencuentro y hagamoslo con lágrimas,
que son testigas de nuestro pasado, asi y
en comunión de almas purificarnos hasta renacer.
Hey! extrañé tu timidéz y es mejor que sea asi,
pues sabemos que soy el remanente y tu mi sol,
el fresco presente, por ello Salud!
Dios mío, ¿qué puedo hacer si no sale de mi vida?
Si no se aparta cual pájaro al oir el disparo?
Que puedo hacer para que su insignificante presencia se disuelva
y pueda abrir mis etéreas alas de angel
y surcar los espacios infinitos junto al elegido?
Esa imperceptible,burda y estúpida presencia,
pero dolorosamente cierta,
dolorosamente presente...
Quizá lo esfume cuando parta hacia el Eterno,
al receptor de todas mis plegarias...quizá
A donde acudir cuando las Grandes Puertas se cierran?
a que oido susurrar tu historia?
En qué hombro sollozar?,
Como se que estas presente,
si te busco y no te encuentro ni en tu casa,
que hacer para sufrir de amnesia?
y como hacer para que te acuerdes de mi?
Muchas interrogantes y un mudo interlocutor;
hoy Sola espero mi sentencia.
Huele, observa, oye, siente, piensa
como si fuera el único día materializada en este mundo,
transportate al futuro como si inerte anhelaras
una última bocanada de oxígeno,
la bocanada de vida que siendo cruel,
tambien sabe darte alegrías aunque efímeras, existentes.
Sólo intenta sobrevivir a este mundo colmado de incertidumbre
y decepciones y eso será tu logro,
hasta que el Gran Ser lo prefiera.
sábado, 5 de julio de 2008
PARA TI
veré en mi delirio
mil sueños entregados
al olvido del imposible
que el nunca no quiso
jamás entregarnos...
Diafano, como el candor cálido de tus ojos;
transparente como el sonido de mis palabras;
audaz, como tu esperanza sembrada
altiva de tus sombras
asaltando en mis angares la sangre
de la que vivo
para ir y no contigo
al cielo parecer acaso si no al profundo precipicio.

