¡Quién te dijo, quién te amara
Lirios sobre el manantial!,
dime de tus encuentros
éste, jamás se debió dar.
¡Quién me dijo, oh si quién llamara
Delirios en el recital!,
Dadme de tus dulces besos
Este verso no se debió declamar.
¡Quién te hizo, quién te hiriera,
Colirios ante el vendaval!,
Toma estos son mis ruegos
Tenerte oh mi peor mal.
¡ Quién nos dice, quién recitara
Cuántas liras sobre el rosedal!,
Todos tus tristes gemidos y suspiros,
Llévate este amor ¡ten piedad!.
¡Quién te dice, quién nos viera
cuánto amor sobre el ramadal!,
Todas las acusaciones todo el pesar
Hasta tus lágrimas ¡qué más doliera!
¡Quién me llama, quien lo evita
cuánta renuncia al gran edén!,
Es el canto de los dioses
Que desde el fondo claman al amor.
sábado, 16 de mayo de 2009
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1 comentario:
Amor es renuncia y quizás la renuncia la más grande prueba de amor.
Un abrazo.
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