En la acuarela de mi vida
Llegaste como flor de harina
anunciando pan al hambre
desafiando el frío.
Un té cálido haber
de diecisiete abriles
con sueños y sin horizonte
a buscar en la maleza
la verdad certera
donde tu vida empieza.
En medio del desorden se construirá
el campo verde de recuerdos infantiles
aquellos que regaba la madre
y que el amor ha perfeccionado
¡Oh si diera el alma mia
de ver si alegría repartida!
que una vida no sola existe
sino en otras a donde
fluye tu existencia
cual río que siembra riachuelos
hasta desembocar al dueño de la vida


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