REENCUENTRO EN LAS ENTRAÑAS
Quebranto en Potrero de los Piscos,
un sinuoso riachuelo
baja caprichoso por el ande,
trayendo el llanto amargo
a florecer en el arenal
tabernáculo de soledad...
Y depositando el canto mismo
sobre el viento sufrimiento
sonríen en el encuentro
soledad, llanto y amargura...
Y es en el arsenal de sombras
un espacio donde el sol no quepa
ni luna, no noche oscura,
ni la luz que le entra por los ojos
se adentran en su tristeza, en sus entrañas.
Por eso si la muerte no le asusta
ni las sombras le hacen daño,
la luz es solo para sus ojos,
como la eternidad es continua oscuridad
cimentada ya desde sus adentros.
viernes, 4 de septiembre de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)


No hay comentarios:
Publicar un comentario