Espacios.
Recuerdas el sonido timbrante
del amanecer dormido
Frías neblinas cierran el cerco florido
y entre la espesura del verde calido
estás y tu conmigo
Y en el rosado pálido de tu piel
escondo el más hondo de mis deseos
salvaje mestizo de bronce henchido
hecho de bemoles tiernos y gruesos labios
Dejame. Un sabor de lento acaramelado
encanto, se oyen rumores nada del silencio
callar siquiera ha podido, nada del secreto
fueron despacio en el viento,
brotando a la embravecida mar
todos tus gemidos, todos tus lamentos
hasta la escondida luna colgada
sobre la nubarrosa noche,
y en la luz y en sus negruras
brillaba cual haz diafano
descubriendote desnuda
ceñida fuerte a mi terca espera...
diciendoles a todos el todo de tu ser
jueves, 20 de noviembre de 2008
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