me levanto para amar,
cual noche de estrellas dormidas
como las mudas quejas de altamar.
Las sedas galopan con el viento
y entrelazan el sinuoso esbelto,
es verano tardío con lluvia torrencial
tragedia que mantiene despierto,
nada más por saber mi propio mal...
Como amar sin paz ni calma
pecado contento y permanente,
tengo un arcano escondido en mi alma
que abriga, pena y estremece
Se retuerce el Campanario sobre el yo ideal,
lloran desgarrantes los Rosarios
sobre la faz terrenal derramadas
nada que siembras, todo que nace
sombra que refresca bajo la ramada enredada
de mi yo...
entre la fe, el todo, el lodo y la nada...


2 comentarios:
Así es o así lo siento también.
entre la fe, el todo, el lodo y la nada...
Me gustó pasar hoy por aquí, me gustó tu poema y el no ser un bicho raro, jaja. Un saludo.
Jaja bichos raros eso somos los que pensamos en el universo sorprendidos de la existencia nuestra barro que ama
Publicar un comentario