
Tierra reseca agostada en sus costado,
de alta atmósfera empolvada
soledades en el atarceder
respirando vientos falsíos,
acallando pechos
corazones cansados
miradas apagadas
al borde de la traición.
No volveré a ti por más abrigo
ni a calmar mi hambre
ni a saciar mi sed
espectro de cielo sin serlo
que solo desierto eres
un desiero entero para morar...


No hay comentarios:
Publicar un comentario